Sabemos que un partido de fútbol no va reducir los altos indices de pobreza en nuestro país.
Sabemos que buenos goles, no van a cambiar la injusticia que se digiere diariamente en los catorce pedacitos de tierra que forman nuestro país.
Sabemos que jugadas bien elaboradas, no van a reducir la creciente ola de violencia que nos agobia a diario.
Sabemos qué: unos cuantos errores arbitrarios, algunos penaltis, un par de manos, algunos fueras de lugar, no van a lograr que la canasta basica deje de elevarse.
También sabemos qué: si eres fanatico del fútbol, 90 minutos más centenares de almas apoyando a sus respectivas selecciones, nos harán, que aunque sea 90 minutos o posiblemente 120 minutos olvidemos esta gama de problemas de nuestro diario vivir. Ya sea qué, por casualidad o por curiosidad veamos un partido de este mundial 2010.
Entonces: QUE RUEDE LA PELOTA.